OCDE: Últimas tendencias de la Ayuda Oficial para el Desarrollo

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) ha publicado un estudio exhaustivo sobre los perfiles de cooperación internacional para el desarrollo en 2020, que incluye un análisis sobre los diferentes donantes internacionales, tanto privados como oficiales, así como  una evaluación sobre las tendencias más recientes en la cooperación internacional, y  el impacto de la pandemia del COVID-19 en estas.

En el capítulo dónde se examinan las últimas tendencias, el informe tiene en cuenta el volumen y distribución de financiación oficial de desarrollo, especialmente los flujos que califican como asistencia oficial para el desarrollo (AOD) en todo el mundo. Incluye flujos de miembros del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD) de la OCDE y de todos los principales proveedores de cooperación para el desarrollo. Evalúa también el desempeño de los proveedores individuales y dónde eligen concentrar sus esfuerzos de cooperación para el desarrollo, ya sea a través de canales de entrega bilaterales, multilaterales u otros, así como algunas de las variaciones geográficas y temáticas más significativas en las asignaciones en los últimos años.

La primera de las principales tendencias en 2018 y 2019 fue que la AOD total continuó aumentando, pero sigue siendo demasiado lenta para cumplir con los compromisos internacionales. Datos preliminares de 2019 muestran que la AOD total de países del CAD y otros proveedores oficiales fue de 169,2 mil millones de dólares estadounidenses. La AOD total de los países del CAD en términos de subvención aumentó un 1,4% en términos reales en comparación con el año anterior, lo equivalente al 0,3% del ingreso nacional bruto (INB). Sin embargo, los niveles actuales de la AOD por países del CAD no coinciden con la ambición colectiva del 0,7% de la AOD a la INB reiterada en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Dado el papel particular que desempeña la AOD en el tratamiento de las necesidades humanitarias, la promoción de la paz y la estabilidad, la construcción de poblaciones saludables y productivas y la siembra de las semillas de los mercados mundiales del futuro, sigue siendo extremadamente necesario el aumento sostenido en la AOD.

En segundo lugar, se observa que la AOD a los países menos desarrollados (PMD) aumentó, pero los PMD todavía reciben una pequeña parte de la financiación privada movilizada por la financiación oficial del desarrollo. La AOD bilateral neta de los países del CAD a los PMD se recuperó en 2019, después de una caída en 2018, alcanzando el 23,8% de la AOD bilateral bruta (28.400 millones de dólares estadounidenses), lo que representa un aumento del 2,6% en términos reales. Sin embargo, la AOD total a los PMD como porcentaje del INB no ha cambiado desde 2017, permaneciendo en el 0,09% del INB, muy por debajo del compromiso de la AOD del 0,15-0,20% del INB reiterado en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Varios factores dejan a los PMD con pocas alternativas de financiamiento externo a la AOD: recibieron solo el 4% de otros flujos oficiales en 2017, y la inversión global y el débil desempeño económico hacen que sea difícil para los PMD recaudar financiamiento por otros medios. Por esta razón es de suma importancia que los PMD reciban AOD sostenida y en aumento.

En tercer lugar, se observó un aumento continuo de flujos a contextos frágiles desde 2014. El apoyo a contextos frágiles, que incluyen 58 países y territorios, representó el 35.2% de la AOD bilateral bruta de los países del CAD (42.1 mil millones de dólares estadounidenses) y el 76.5% de la AOD bilateral bruta de otros proveedores oficiales (16.1 mil millones de dólares estadounidenses) en 2018, mientras que el apoyo de las organizaciones multilaterales representó 30,6 mil millones de dólares estadounidenses adicionales. Este cambio continuo de apoyo hacia contextos frágiles es positivo en muchas maneras, con más proveedores dispuestos y capaces de participar en los contextos más desafiantes.

En cuarto lugar, se distinguió que la financiación para la igualdad de género está en su punto más alto, pero la proporción de AOD dedicada principalmente a la igualdad de género sigue siendo baja. En 2018, los países del CAD comprometieron el 42.1% de la ayuda asignable bilateral (53.1 mil millones de dólares estadounidenses) a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres como objetivo principal u objetivo significativo, frente al 36.2% en 2017. Sin embargo, solo el 4% de los compromisos tenía la igualdad de género como objetivo principal, sin aumento en los últimos años. La Agenda 2030 apunta a un mundo en el que todas las mujeres y niñas disfruten de la plena igualdad de género y se hayan eliminado todas las barreras legales, sociales y económicas para su empoderamiento. Existe evidencia convincente de que hacerlo acelerará el progreso en todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

En quinto lugar, se notó que la financiación para el medio ambiente y el cambio climático aumentó ligeramente para los países del CAD, pero disminuyó para otros proveedores oficiales en 2018. En ese año, los países del CAD aumentaron ligeramente la AOD en apoyo del medio ambiente y el cambio climático. Comprometieron el 33% de su ayuda bilateral asignable en apoyo del medio ambiente como objetivo principal u objetivo significativo, mientras que el 11% se centró en cuestiones ambientales como un objetivo principal únicamente. Los países del CAD se centraron más en la mitigación (20% en 2018) que en la adaptación (12%). El impacto de la degradación ambiental y el cambio climático se siente con mayor intensidad en los países en desarrollo y dentro de esos países, entre las personas más pobres y vulnerables. A pesar de mucho compromiso público y compromisos políticos de alto nivel, estos datos confirman que una proporción relativamente baja de programas de AOD tiene esto en cuenta. La OECD reivindica un enfoque estructurado para la cooperación al desarrollo para enfrentar el desafío de alinearse con los acuerdos internacionales sobre el clima.

Por último, la sexta observación indica que la previsibilidad de las asignaciones de AOD en los países socios y el uso de los presupuestos nacionales están disminuyendo. Incluso antes de la incertidumbre en torno a la pandemia de COVID-19, los gobiernos de los países socios tenían completa visibilidad para comenzar la planificación a mediano plazo de solo el 65% de los fondos de cooperación para el desarrollo que esperaban recibir de los miembros del CAD, en comparación con el 69% en la ronda de monitoreo de 2016. La visibilidad reducida en los flujos futuros tiene un impacto negativo en las asociaciones, la confianza y la planificación a mediano plazo, particularmente en los países socios más dependientes de la ayuda. La proporción de los fondos de los miembros del CAD registrados en los presupuestos nacionales de los países socios también continuó disminuyendo, lo que puede servir para socavar la función de rendición de cuentas de los órganos legislativos. Tomarse el tiempo para establecer asociaciones a más largo plazo puede ser de gran ayuda para mejorar el uso de los sistemas del país y proporcionar más certeza en torno a los futuros niveles de financiación del desarrollo.

Además, el estudio demuestra otras tendencias de los últimos años como, por ejemplo, que la mayoría de la AOD pasa por canales bilaterales. También analiza las asignaciones multilaterales y bilaterales y realiza un análisis geográfico y temático de éstas.

Para ver el informe completo, visitar el siguiente link: https://www.oecd-ilibrary.org/development/development-co-operation-profiles_2dcf1367-en