El PNUD publicó el Índice de Desigualdad de Género 2019

En enero 2020, se publicó de forma oficial el Índice de Desigualdad de Género 2019 (GII, Gender Inequility Index por sus siglas en ingles), desarrollado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Sus resultados demostraron que, a pesar de los avances que niñas y mujeres han logrado desde 1990, aún no han ganado equidad de género. Por lo tanto, la desigualdad de género sigue siendo una barrera crítica para el Desarrollo Humano porque representa una fuente importante de desigualdad que pone en desventaja a niñas y mujeres de todo el globo e impacta negativamente en el desarrollo de sus capacidades y su libertad de elección.

En términos generales, el GII se basa en el mismo marco que el Índice de Desarrollo Humano, lo que permite evidenciar mejor las diferencias en la distribución de logros entre mujeres y hombres, es decir, mide los costos de Desarrollo Humano en la desigualdad de género.

Por ello, el PNUD utiliza el GII para medir la desigualdad de género en tres aspectos importantes del Desarrollo Humano:

  • salud reproductiva, medida por la mortalidad materna y la tasa de nacimientos de bebes en madres adolescentes;
  • empoderamiento, medido por la proporción de bancas en el parlamento/congreso ocupados por mujeres y por la proporción de mujeres y adultos mayores de 25 años con educación secundaria completa;
  • estado económico, expresado como participación en el mercado laboral y medido por la tasa de participación en la fuerza laboral de las poblaciones de hombres y mujeres de 15 años o más.

Dicho índice fue aplicado en 162 países para estudiar la situación de las mujeres en ellos y los datos obtenidos ofrecieron información sobre las brechas de género en las principales áreas de Desarrollo Humano.

En primer lugar, uno de los datos más preocupantes fue que, a nivel mundial, el 44% de los logros combinados en el Desarrollo Humano se reducen debido a la desigualdad de género

En segundo lugar, si bien las brechas de género en los primeros años de formación se están cerrando, prevalecen las brechas durante la edad adulta.

En tercer lugar, se observa que, en todas las regiones, las tasas de desempleo son más altas entre las mujeres que entre los hombres y la tasa de participación laboral de las mujeres es consistentemente más baja. Asimismo, la participación de las mujeres en cuanto a las bancas en el parlamento/congreso a nivel mundial, en promedio, es del 24%.

Siendo  0 indicador de completa igualdad y 1 indicador de completa desigualdad , la tabla del índice de GII indica que Europa y Asia Central tienen la menor desigualdad entre hombres y mujeres, con número de 0,276. África subsahariana tiene la mayor desigualdad, con 0,573; mientras que América Latina y el Caribe queda posicionada en el medio, con un puntaje de 0,383.

En resumen, el GII constituye una herramienta objetiva y clara para evaluar la desigualdad de género en todos los países y, con los datos obtenidos, aplicarlo en políticas públicas que tengan como objetivo superar las desventajas sistemáticas de las mujeres.

Para mayor información, visitar el MAPA GII o la tabla de GII.