El financiamiento de la respuesta al COVID-19 y sus prioridades

Desde principios de 2020, se han prometido más de 4.6 billones de dólares estadounidenses en la lucha contra el COVID-19 por parte de gobiernos, donantes bilaterales y filantrópicos, instituciones multilaterales, ONGs y el sector privado. La plataforma Devex- que tiene por objetivo brindar servicios de reclutamiento y desarrollo empresarial para el desarrollo global – generó un mapa interactivo para exponer información sobre los distintos proyectos para financiar la lucha contra el coronavirus alrededor del mundo. Según esta, existían hasta el 24 de marzo de 2020 un total de 245 actividades de financiamiento, fondos y oportunidades comerciales dirigidas específicamente al virus.

Los diferentes gobiernos están apoyando iniciativas por un valor de al menos $2.9 billones, concentradas principalmente en la respuesta al COVID-19 o a sus impactos económicos. Por su parte, las instituciones multilaterales apoyan 65 iniciativas con un valor de $1.1 billones, las cuales hasta ahora se han dividido equitativamente entre iniciativas específicas de cada país y de múltiples regiones. Los donantes bilaterales hasta ahora han anunciado inversiones o asociaciones en iniciativas por un valor de $594 mil millones, enfocados geográficamente en Asia y África. Por otro lado, las Organizaciones de la Sociedad Civil están apoyando iniciativas de al menos $165 millones, con un enfoque en África. Los donantes filantrópicos han anunciado 36 iniciativas con un valor conocido de $1.3 mil millones, siendo su foco los programas de respuesta global. Por último, el sector privado ha financiado un total de 47 iniciativas con un valor total de $2.3 mil millones.

En cuanto a las áreas de inversión, hasta ahora, el foco de las inversiones ha estado en la respuesta al coronavirus, siendo el apoyo a los sistemas de salud la segunda prioridad. La inversión en la economía de los países también es cada vez más importante, como consecuencia del impacto generado por las cuarentenas obligatorias y la parálisis económica. La investigación está siendo financiada por 19 iniciativas y se centra en la prevención y el control, el diagnóstico, el tratamiento y la respuesta clínica. La búsqueda de una vacuna y otros tratamientos también están siendo apoyados por 13 iniciativas. Por último, se invierten al menos 195 millones de dólares en suministros de equipos.

Con respecto al foco geográfico, debido a la gran inversión de los gobiernos en apoyo a su respuesta nacional, dos tercios de las iniciativas son especificas de cada país. El país con más iniciativas es China, seguido por Estados Unidos, Filipinas y Pakistán. Existen también iniciativas a escala regional en Asia oriental y el Pacifico, sur de Asia y en Europa occidental. También hay por lo menos 61 iniciativas a escala global con un valor de $488 mil millones.

Por otro lado, a medida que avanza la crisis y muchas Organizaciones de la Sociedad Civil luchan por responder a esta emergencia sanitaria, también se ven enfrentadas a la realidad de la inestabilidad financiera, que se ha visto seriamente afectada por la situación actual. Esta inestabilidad se da en gran parte porque las políticas de financiamiento proporcionan una cobertura insuficiente de los costos indirectos, es decir, los gastos no directamente ligados a un único proyecto sino compartidos en múltiples proyectos. De hecho, incluso antes de la crisis, los costos indirectos de estas organizaciones constituían un porcentaje mucho mayor de los costos totales que la tasa típica de reembolso fija del 15% utilizada por muchos financiadores. Debido a esto, la mejor solución a este problema parece ser la flexibilización del financiamiento, para que de esta forma las organizaciones tengan un marco de acción suficiente para poder cubrir los costos indirectos. Con el objetivo de poder satisfacer las necesidades de emergencia provocadas por la crisis del COVID-19, más de 40 fundaciones internacionales importantes anunciaron a mediados de marzo su compromiso con un financiamiento más flexible. Este compromiso, encabezado por la Fundación Ford, es un llamado a los grupos filantrópicos alrededor del mundo para abordar los efectos imprevistos de esta crisis global y que los beneficiarios puedan moverse rápidamente a ayudar a las comunidades más afectadas. Los financiadores han firmado una lista exhaustiva de compromisos para apoyar a las organizaciones durante este momento crítico. Estos compromisos incluyen distender o eliminar las restricciones sobre las subvenciones actuales, así como hacer las nuevas subvenciones lo más irrestrictas posibles con el objetivo de que las organizaciones tengan mayor flexibilidad para responder a la crisis; contribuir a los fondos de respuesta de emergencia; y, colaborar con los socios beneficiarios para generar respuestas reflexivas e inmediatas.

En conclusión, desde comienzos de 2020 se han generado algunos focos de inversión como respuesta a la crisis del coronavirus. Tanto los gobiernos, como donantes, instituciones y organizaciones han colaborado en la lucha contra el COVID-19 y sus efectos en un total de casi 1600 iniciativas alrededor del mundo. Sin embargo, este financiamiento está focalizado en ciertas áreas y no ha llegado muy fuertemente a América Latina y el Caribe: esta región solo ha recibido 109 iniciativas de financiamiento, 3 de las cuales son para Argentina. Además, a medida que el impacto del COVID-19 crece y la crisis se agudiza, es necesario que también lo haga la inversión para responder a esta pandemia en diferentes partes del mundo.

Para obtener más información, visitar los siguientes links: https://www.devex.com/news/interactive-who-s-funding-the-covid-19-response-and-what-are-the-priorities-96833, https://www.fordfoundation.org/the-latest/news/top-foundations-pledge-flexible-funding-to-grantees-in-wake-of-covid-19-crisis/, https://www.alliancemagazine.org/blog/covid-19-an-opportunity-for-transformative-grant-making/, https://www.philanthropy.com/paid-article/five-foundations-address-the/293.