#SoyVoluntarioEnRACI

Convertirse en voluntario es una decisión muy personal que puede realizarse por diversos motivos. Para averiguar algunos de ellos e incentivar a que cada vez más jóvenes se sumen a los equipos de Organizaciones de la Sociedad Civil, tres voluntarios de RACI compartieron su experiencia.

Juan Manuel Fernández, estudiante de Ciencias Políticas, tomó la iniciativa y nos contó lo siguiente: “Cuando escribí para ser voluntario de RACI, me interesó la posibilidad de participar en algo relacionado con mi carrera y obtener experiencia en el área. Por supuesto, el hecho de estar colaborando con una organización sin fines de lucro fue también un incentivo. A medida que pasó el tiempo empecé a conocer a RACI más a fondo, a entender su papel en la sociedad, y la importancia de su labor. Por eso decidí quedarme más allá de los 3 meses iniciales. Si bien ya tenía alguna experiencia en investigación al empezar el voluntariado, en este caso fue diferente. Los proyectos que realizamos en esta área tienen, a diferencia de los anteriores en los que participé, un impacto concreto y visible. El hecho de ver, por ejemplo, la edición anterior del Manual de Cooperación Internacional, y saber que tus esfuerzos van encaminados a recrear esa herramienta indudablemente útil para el sostenimiento de cualquier OSC, es realmente satisfactorio.

Con el nuevo programa en el que el voluntario rota por las diferentes áreas de la organización, me di cuenta de que esto es así en cada una de ellas. Más allá de la experiencia profesional y personal que ganás, podés ver que el trabajo que realizás es significativo para la organización y sus objetivos; ya sea ayudando a organizar los reuniones de socios o los eventos que RACI realiza, realizando búsquedas y mapeos de información, redactando comunicados, o colaborando en proyectos de investigación. Sabés que lo que hacés importa”.

Para otros voluntarios, RACI fue la puerta de acceso a un semillero de contactos profesionales que les servirán en futuros emprendimientos. Noelia Ramírez, Licenciada en Gobierno y Relaciones Internacionales, lo explica: “Pertenecer a RACI me enriqueció de distintos modos: Me abrió puertas para conocer organizaciones con las cuales contactarme para otras actividades, me permitió conocer a gente de todas partes del mundo y me brindó herramientas para tener acceso a información a través de distintas investigaciones. Creo que completó mi formación dándome una experiencia a la que no podría haber accedido de otro modo”.

Pero como no todo es trabajo, Noelia Oliveri, Licenciada en Ciencias Políticas, comenta la importancia de la cultura organizacional, el ambiente de trabajo y cómo eso influye en el desenvolvimiento de los pasantes y voluntarios: “Mi experiencia como voluntaria en RACI fue enormemente encantadora, satisfactoria y positiva, y sin duda alguna la volvería a repetir o se la recomendaría a cualquier de mis conocidos (especialmente a aquellos que estudiaron alguna de las ciencias sociales, como yo). En estos meses pude enriquecerme tanto en lo profesional como en lo personal. No sólo me permitió adentrarme en el mundo de la Sociedad Civil, sino que también conocí a personas increíbles. Desde los voluntarios hasta el equipo de RACI, en la oficina siempre había el mejor de los ambientes. Si bien llegué a la organización con poco conocimiento sobre lo que hacían, al tiempo me di cuenta que me entusiasmaba formar parte de su trabajo y aportar en lo que estuviera a mi alcance”.

Si bien el programa de voluntarios y pasantes tiene un mínimo de duración de tres meses, cada vez son más los interesados en continuar su trabajo en la Red. Esperamos que la tendencia siga creciendo e invitamos a todos los interesados a mandarnos sus currículums a voluntarios@raci.org.ar. ¡No se queden afuera!