¿Cómo debería distribuirse la Ayuda Oficial al Desarrollo?

La ayuda oficial al desarrollo, en forma de grants o préstamos otorgados, se encuentra limitada. Los donantes están preocupados en cómo asignar recursos de manera eficiente. Cómo destinar recursos escasos es un tema de preocupación para los académicos y las relaciones internacionales y la política han sido útiles para la creación de modelos de asignación de asistencia económica.

Sin embargo, los modelos académicos no responden las preguntas que enfrentan los donantes a la hora de seleccionar a los beneficiarios. Por ejemplo, algunos se preguntan si se debería asistir a países frágiles o no desarrollados… Si la fragilidad estatal es consecuencia del gobierno, ¿se debería ayudar igual?

Se busca responder a estas preguntas utilizando un nuevo enfoque sobre la Ayuda Oficial al Desarrollo. En lugar de analizar el impacto de la ayuda en la reducción de la pobreza, se utiliza el marco de economía de bienes para medir el “excedente del consumidor” del beneficiario. Lo que es más, el excedente del consumidor se determina como la diferencia entre el precio marginal del intercambio internacional en el país y el precio que el país paga por la ayuda. Es posible medir esto ya que, a diferencia de años anteriores, los países en desarrollo y de bajos ingresos poseen rating de créditos públicos.

El ensayo infiere que el costo de préstamos internacionales se encuentra relacionado con las clasificaciones crediticias desde la perspectiva de las agencias de calificación. A partir de esto, construyeron un modelo para estimar la relación entre la clasificación de créditos y diversas variables económicas.

Los resultados del modelo son utilizados de dos formas: para predecir clasificaciones de créditos para países que no los poseen y para inferir la ponderación de variables como el ingreso per cápita, el puntaje del gobierno, los niveles de deudas, entre otros.

A partir del ensayo es posible decir que, en general, mayor asistencialismo debería ir a países pobres y a aquellos con buenos gobiernos. Asimismo, los resultados llevan a promover, por ejemplo, la ayuda a pequeñas islas y países menos desarrollados sufriendo volatilidad económica.

Naturalmente, expandir la ayuda económica a algunos países implica menos fondos para otros. Sin embargo, existen otros prestados de instituciones bilaterales y multilaterales que pueden beneficiar a los países perjudicados.

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