RACI

Una filantropía pensada desde América Latina 

Durante la última semana de agosto, RACI participó de dos encuentros que reunieron a referentes regionales e internacionales para reflexionar sobre el presente y el futuro de la generosidad, la filantropía y el financiamiento de la sociedad civil. Las conversaciones dejaron un mensaje claro. Frente a un escenario global cada vez más complejo, América Latina necesita fortalecer sus propios ecosistemas, producir conocimiento y construir respuestas arraigadas en las realidades de la región.

Dos eventos diferentes pusieron sobre la mesa una misma pregunta ¿cómo sostener y ampliar la acción colectiva en un contexto marcado por la reducción de la cooperación internacional, el aumento de las demandas sociales y la necesidad de revisar los modelos tradicionales de filantropía?

El 25 de agosto, Guillermo Correa, director ejecutivo de RACI, participó de manera virtual en la plenaria de apertura de Generosidad Sin Fronteras 2026, la cumbre regional organizada por el Hub de América Latina y el Caribe de GivingTuesday.

Dos días después, viajó a São Paulo para participar del Brazilian Philanthropy Forum 2026, organizado por IDIS – Instituto para o Desenvolvimento do Investimento Social, donde moderó un panel dedicado a pensar los caminos hacia un futuro compartido para la filantropía latinoamericana.

Ampliar la manera de entender la generosidad

La plenaria de apertura de Generosidad Sin Fronteras, titulada “El Estado de la Generosidad”, reunió a especialistas de GivingTuesday, Charities Aid Foundation, Indiana University Lilly Family School of Philanthropy, Cemefi, Myriad USA y RACI.

La conversación buscó conectar los datos y las investigaciones más recientes con los desafíos concretos que enfrentan las organizaciones y las comunidades. Uno de sus principales puntos de partida fue la necesidad de dejar de medir la generosidad exclusivamente en términos económicos.

“Dar” también implica ofrecer tiempo, participar en una iniciativa comunitaria, realizar trabajo voluntario, acompañar una causa, compartir conocimientos o involucrarse en una acción colectiva. Esta mirada más amplia permite reconocer prácticas que sostienen cotidianamente a las comunidades, pero que muchas veces permanecen invisibles para las mediciones tradicionales.

Los estudios recientes de GivingTuesday muestran, además, una relación consistente entre la participación en distintas formas de generosidad y la disposición a involucrarse cívicamente. La generosidad no es solamente una transferencia de recursos, también puede ser una puerta de entrada a la participación, la construcción de vínculos y el fortalecimiento de la vida democrática.

Una filantropía latinoamericana con identidad propia

El 27 de agosto, el debate continuó de manera presencial en São Paulo, durante la 15.ª edición del Brazilian Philanthropy Forum, realizada bajo el lema “Filantropía: entre la esencia y la reinvención”.

Guillermo moderó el panel “Latin American Philanthropy: Pathways Toward a Shared Future”, junto a Cassio França, secretario general de GIFE; João Paulo Vergueiro, director del Hub de América Latina y el Caribe de GivingTuesday; y María Carolina Suarez Visbal, CEO de Latimpacto.

La conversación partió de la pregunta ¿cómo fortalecer la filantropía latinoamericana y ampliar la cultura de la donación sin perder la diversidad, la esencia y las fortalezas propias de la sociedad civil de la región?

El intercambio permitió reconocer avances importantes en la institucionalización de la filantropía, pero también desafíos que continúan condicionando su desarrollo. La concentración de los recursos, la fragilidad de la confianza pública, las desigualdades entre los ecosistemas nacionales y la dependencia de capitales y agendas definidos fuera de la región.

Frente a este escenario, se identificaron algunas condiciones necesarias para dar un salto cualitativo. Fortalecer las organizaciones de infraestructura, producir más datos y conocimiento propio, facilitar la donación, promover marcos regulatorios favorables y movilizar recursos más flexibles, previsibles y de largo plazo. También resulta fundamental ampliar la circulación regional de recursos, experiencias y liderazgos.

Reinventar la filantropía latinoamericana no significa importar modelos externos. Significa construir respuestas a partir de las capacidades, los aprendizajes y las tradiciones de solidaridad que ya existen en nuestros territorios.

Una agenda construida desde la región

América Latina no debe ocupar solamente el lugar de receptora de recursos o de objeto de estudio. La región tiene conocimientos, prácticas y experiencias que pueden contribuir a transformar la conversación global. Su cercanía con los territorios, su capacidad de adaptación y sus múltiples formas de organización y solidaridad constituyen aportes centrales para imaginar otros modelos de filantropía y cooperación.

Los dos encuentros nos dejan una conclusión. El futuro del sector no dependerá únicamente de encontrar nuevas fuentes de financiamiento, sino de construir ecosistemas más sólidos, diversos y conectados, capaces de convertir la generosidad en una fuerza colectiva y sostenible para la transformación social.

 

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