A partir de la nueva coyuntura política se ha observado que las nuevas autoridades han recurrido a la Sociedad Civil para incorporar sus cuadros a la función pública. Este fenómeno supone un desafío profundo para el sector, ya que la migración de sus líderes lleva consecuentemente a la descapitalización en materia de conocimiento y capital social adquiridos durante los años de gestión en el sector.

En respuesta a este fenómeno, RACI realizó un mapeo de la cuestión, para el cual se utilizó información tanto primaria como secundaria. Los resultados revelaron que, entre los efectos positivos de esta gran migración, se encuentran la posibilidad de contar con contactos, ya conocidos, de Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) en la Administración Pública y, a su vez, la oportunidad de generar mayor incidencia sobre las distintas problemáticas que trabajan las organizaciones. En tanto que, como efecto negativo, se destacó la pérdida del know how y la necesidad de entablar rápidamente relaciones con los nuevos líderes.

Para complementar el estudio hecho por RACI, la red invitó a Megan Haddok, Manager de proyectos de investigación internacionales del Centro de Estudios de la Sociedad Civil de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos. Megan se aportó datos acerca de grandes mitos globales que circulan en la Sociedad Civil y cuáles son las oportunidades para el sector en el mundo, como en Argentina concretamente.