La Ayuda Oficial al Desarrollo alcanza un nuevo record

De acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) alcanzó un máximo histórico de 142,6 billones de dólares en 2016. Esto no solo indica un incremento del 8,9% desde 2015 (contando tasas de cambio e inflación), sino también un nuevo pico en cuanto al porcentaje donado sobre el ingreso nacional bruto de los países miembros del Comité de Asistencia al Desarrollo. Sin embargo, una parte considerable de este aumento se debe a gastos para refugiados en los propios países donantes.

Si bien la AOD aumentó en un 7,1% aun descontando los costos para acoger refugiados, éstos últimos se elevaron un 27,5% entre 2015 y 2016, alcanzando 15.4 billones de dólares. Esta cifra representa un 10,8% del total de la AOD en 2016, comparado con un 9,2% en 2015, y 4,8% en 2014. Según los datos de la OCDE, un total de 11 países utilizaron más del 10% de su presupuesto de ayuda al desarrollo en refugiados, y 4 de ellos (Austria, Alemania, Grecia e Italia) superaron el 20%.

Desde 1988, el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) permite a sus países miembros utilizar la AOD para cubrir ciertos gastos relacionados a refugiados (como costos administrativos, reasentamiento o alojamiento temporal) dentro del primer año de su llegada. Pero la afluencia sin precedentes de refugiados y migrantes a muchos países del CAD que comenzó en 2015 despierta cierta controversia con respecto a estos gastos. Particularmente, según la OCDE, que los registros de los mismos no se informan consistentemente y que no están en línea con el objetivo principal de la ayuda oficial: promover el desarrollo económico y el bienestar de países en desarrollo.

Aunque la Ayuda Oficial al Desarrollo total aumentó, los datos de la OCDE muestran que la ayuda bilateral a los países menos desarrollados cayó un 3,9%. Este descenso, y la ayuda para refugiados, son temas que tanto el DAC como la OCDE en general consideran importantes. El Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, dijo que “mientras los gobiernos deben ser elogiados por sostener la inversión en desarrollo durante estos tiempo difíciles, es inaceptable que, otra vez, la ayuda a los países más pobres esté en declive. Tenemos que prestar atención hacia dónde está yendo el dinero y qué está siendo incluido en la ayuda exterior”. Por su parte, la Presidenta del CAD, Charlotte Petri, sostuvo que mientras la ayuda humanitaria y la ayuda a refugiados son muy importantes, “debemos asegurarnos de que también mantengamos el financiamiento de programas a largo plazo, especialmente en las naciones menos desarrolladas”.

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