Cambios y desafíos de la filantropía según la Fundación Ford

La filantropía siempre se ha tratado de dirigir el capital financiero para resolver problemas sociales. Como toda fundación, la Fundación Ford utiliza solo una pequeña parte de su patrimonio directamente para donaciones aunque la mayoría es utilizado en inversiones con el objetivo de generar retornos sostenidos para mantener su estructura y poder realizar aumentar las cifras que se donan. Pero, en los últimos años, la gran discusión fue cómo generar impacto, específicamente cómo crearlo a través de la inversión. Es por esto que la Fundación ha introducido una serie de cambios para comenzar a cerrar la brecha entre el impacto filantrópico y las inversiones.

Después de meses de análisis y planificación, la Fundación Ford ha autorizado la asignación de 1.000 millones de dólares de su patrimonio, que se introducirán gradualmente en 10 años, hacia las llamadas “inversiones relacionadas con la misión” (MRIs, por sus siglas en inglés). Las MRIs siguen siendo inversiones cuyo objetivo es obtener retornos, pero la idea es que también generen impacto social. Por ejemplo, la inversión en un fondo que busque preservar viviendas accesibles para familias de bajos recursos, o dirigida hacia un fondo que desarrolle y provea productos y servicios accesibles para personas de bajos recursos en países en desarrollo. En ambos casos sus inversiones proveerían retornos que luego se usarían para realizar donaciones. A través de este nuevo método, la Fundación Ford pretende aprovechar al máximo el poder de su patrimonio y empezar a liberar el potencial para crear impacto a través del mercado. Si bien este campo aún está emergiendo, se cree que las MRIs son las próximas grandes herramientas para la transformación social.

¿Por qué este cambio se produce ahora? Para la Fundación Ford hay varias razones. Por un lado la incertidumbre legal, el gobierno de los Estados Unidos clarificó recién en 2016 que las MRIs sí satisfacen los estándares de inversión prudente a los que las fundaciones están sujetas. Por otro lado ha habido dudas legítimas sobre si este tipo de inversiones producen los retornos sociales y financieros deseables, y solo recientemente las herramientas disponibles para medir el impacto social se han vuelto más precisas. Por último, hay que recordar que las juntas directivas se enfocan en mantener el poder de sus fundaciones para realizar donaciones de manera continuada, y es su deber realizar solo inversiones sólidas y confiables.

Este nuevo camino tiene como objetivo evolucionar hacia economías más inclusivas y ayudar a aumentar el impacto de las fundaciones. La Fundación Ford alienta a reconocer la responsabilidad especial que tiene este sector para influir en los mercados que opera. Es un camino largo, pero es una oportunidad para ayudar a que los mercados de capitales se conviertan en aceleradores de igualdad y justicia. Con el tiempo, se espera que el sector crezca, madure y se puedan realizar inversiones de impacto sostenibles con rendimientos financieros y beneficios sociales importantes.

Para mayor información, ir a http://www.fordfoundation.org/ideas/equals-change-blog/posts/unleashing-the-power-of-endowments-the-next-great-challenge-for-philanthropy/.